miércoles, 26 de septiembre de 2018

La familia burguesa según Marx y Engels


Karl Marx y Federico Engels. Manifiesto del Partido Comunista (Fragmentos)

¿Sobre qué base descansa la familia burguesa en nuestra época? Sobre el capital, el provecho individual. En su plenitud, la familia no existe sino para la burguesía, que encuentra su complemento en la supresión forzosa de toda familia para el proletario y en la prostitución pública. La familia burguesa se desvanece naturalmente con el desvanecimiento de su complemento necesario, y una y otra desaparecen con la desaparición del capital.
¿Nos reprocháis el querer abolir la explotación de los niños por sus familias? Confesamos este crimen.
Pero nosotros quebrantamos, decís, los lazos más sagrados, sustituyendo la educación de la familia por la educación de la sociedad.
Y vuestra educación, ¿no está también determinada por la sociedad, por las condiciones sociales en que educáis a vuestros hijos, por la intervención directa o indirecta de la sociedad en la escuela, etc.? Los comunistas no inventan esta injerencia de la sociedad en la instrucción; no buscan sino cambiar el carácter y arrancar la educación de la influencia de la clase dominante.
Las declamaciones burguesas sobre la familia y la educación, sobre los dulces lazos que unen al niño con sus familiares, resultan más repugnantes a medida que la gran industria destruye todo vínculo de familia para el proletario y transforma a los niños en simples objetos de comercio, en simples instrumentos de trabajo.
De la burguesía entera se eleva un clamor: ¡Vosotros, comunistas, queréis establecer la comunidad de las mujeres! Para el burgués su mujer no es otra cosa que un instrumento de producción. Oye decir que los instrumentos de producción deben ser puestos en común, y deduce naturalmente que hasta las mujeres pertenecerán a la comunidad.
No sospecha que se trata precisamente de asignar a la mujer un papel distinto del de simple instrumento de producción. Nada más grotesco, por otra parte, que el horror ultramoral que inspira a nuestros burgueses la pretendida comunidad oficial de las mujeres que atribuyen a los comunistas. Los comunistas no tienen necesidad de introducir la comunidad de las mujeres: casi siempre ha existido.
Nuestros burgueses, no satisfechos con tener a su disposición las mujeres y las hijas de los proletarios, sin hablar de la prostitución oficial, encuentran un placer singular en encornudarse mutuamente.
El matrimonio burgués es en realidad la comunidad de las mujeres casadas. Todo lo más de que podría acusarse a los comunistas sería de querer poner en el lugar de una comunidad de las mujeres hipócritamente disimulada una comunidad franca y oficial. Es evidente, por otra parte, que con la abolición de las relaciones de producción actuales, de las cuales deriva la comunidad de las mujeres, desaparecerá la prostitución oficial y privada.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Bienvenida

Este es el blog de Historia de Cuarto 2018 Vas a encontrar material y actividades para trabajar durante el año